Recetas flexibles

PAN DE SEMILLAS Y TRIGO SARRACENO

Qué hay en mi plato
Esta es la primera receta de este blog catalogada como "Receta flexible". ¿Qué significa esto? Pues sencillamente que contiene ingredientes o alimentos no incluidos en una dieta AIP o paleo.
La finalidad de este blog es que todas las recetas contengan los llamados "alimentos evolutivos", pero como lo normal, tras una alimentación restrictiva para sanar, es reintroducir alimentos, he decidido crear esta categoría en la que habrá un popurrí de todo. Seguirán incluyendo alimentos saludables y sin gluten, y habrá pseudocereales, legumbres, cereales (quizás) y puede que alguna cosa más que me vaya surgiendo.
Empezaré con este pan. Las semillas son paleo, pero el trigo sarraceno (naturalmente sin gluten) no lo es. Así que es lo que a mí me gusta describir como "flexible". Y hay dos maneras de hacerlo: FERMENTADO o SIN FERMENTAR. Te lo explico todo más abajo.
Y si todavía no estás en este punto de incluir más alimentos en tu dieta como los pseudocereales, no te preocupes, porque tu momento también llegará. 🙂
Tiempo de preparación 2 d
Tiempo de cocción 1 h 20 min
Tiempo total 2 d 1 h 20 min
Plato Acompañamiento
Raciones 20 rebanadas aprox.

Ingredientes
  

  • 500 gramos trigo de sarraceno en grano
  • 4 cucharadas lino dorado molido
  • 1 cucharadita sal marina
  • 1 sobre de levadura en polvo SIN GLUTEN
  • 250 ml agua
  • 1 cucharadita pipas de calabaza para decorar
  • 2 cucharaditas pipas de girasol para decorar

Elaboración paso a paso
 

  • Lava bien el trigo sarraceno, ponlo en un bol grande y cúbrelo de agua. Añade un chorrito de vinagre de manzana. Tapa el bol con un trapo y dejar el sarraceno remojarse entre 12 y 24 horas para eliminar los antinutrientes que dañan la pared intestinal.
    Pon también a remojo las pipas de calabaza y de girasol en un vaso. Cúbrelas de agua y añádeles 1 cucharadita de sal. Este paso hará lo mismo que con el sarraceno, estaremos eliminando sus antinutrientes para que sean más digestivas.
  • Al día siguiente, escurre el sarraceno en un colador y lávalo muy muy bien para eliminar todos los restos del agua de remojo. Haz lo mismo con las semillas.
  • En una batidora de vaso, si es potente mejor, añade el trigo sarraceno, el lino molido, la sal, el agua y la levadura. La levadura sin gluten suele ser normalmente de arroz y le ponen algún levante como bicarbonato. Suele funcionar muy bien y es fácil de encontrar en supermercados con productos sin gluten.
  • A continuación, tritura todo muy bien hasta que no quede ningún grano entero, ni grumos, que tengamos una masa densa y homogénea.
  • Ahora puedes elegir qué hacer: ¿pan FERMENTADO o SIN FERMENTAR?
    1. Pan fermentado: vierte la mezcla en el molde de horno donde quieras hacer el pan, ponle por encima las pipas de girasol y calabaza a modo decoración (aprieta un poco para que se claven en la masa y no se suelten) y tapa con un trapo. Deja la mezcla en una zona apartada de la cocina. Si es invierno, la fermentación tardará más (yo lo dejo 24 h). Si es verano, quizás con 8 h será suficiente.
    ¿Cómo sabes que ha fermentado? Porque cuando lo destapes al día siguiente, escucharás unos ruidos sutiles que salen del pan, así como el olor, que será el tipico de panadería. Olerá a pan y un poco ácido.
    2. Pan SIN fermentar: vierte la mezcla en el molde de horno donde quieras hacer el pan, ponle por encima las pipas de girasol y calabaza a modo decoración (aprieta un poco para que se claven en la masa y no se suelten) e introduce en el horno previamente precalentado a 180º C.
  • Si has elegido hacer el pan fermentado, pasado el tiempo correspondiente, introduce el molde en el horno previamente precalentado a 180º C.
    Así queda el pan fermentado, más compacto y con un sabor más fuerte:
    (El pan sin fermentar sabe más a pan de molde y es más esponjoso, como el de la imagen de arriba)
  • Hayas elegido el método que hayas elegido, hornea durante, aproximadamente, 1 hora y 20 minutos.
  • Saca del horno, del molde, y deja enfriar en una rejilla de horno.
  • Cuando esté frío, rebana. Pon un trozo de papel vegetal entre rebanada y rebanada, introduce en una bolsa y guárdalo en el congelador para tenerlo listo siempre que lo quieras. A la hora de consumirlo, yo suelo sacar una rebanada y ponerla directamente en el tostador, plancha o sartén. Se descongela rápido y queda muy crujiente.
Keyword Pan sin gluten, Recetas flexibles, Reintroducciones

Isabel es la persona detrás de Qué hay en mi plato. Es graduada en Traducción e Interpretación inglés/alemán/español y también es especialista en Dietética y Coaching Nutricional con enfoque hacia las enfermedades autoinmunes. Su principal objetivo es restaurar la microbiota y la salud digestiva. Tras su diagnóstico en Permeabilidad Intestinal y sus síntomas de Síndrome del Intestino Irritable, sumado a amenorrea hipotalámica funcional, Isabel inició un viaje a través del Protocolo Autoinmune Paleo y un estilo de vida saludable que mejoró su condición en casi un 100%, revirtiendo casi todos los síntomas. Su objetivo ahora es poder compartir toda la información de la que dispone como paciente empoderada para que más personas puedan beneficiarse de ello y mejorar su calidad de vida a través de una alimentación y hábitos de vida saludables.

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